Más que un hotel, es una residencia frente al Nahuel Huapi que captura la Patagonia auténtica desde hace más de 30 años; aquí el lujo susurra, no grita, y es un compromiso con el legado, la intimidad y el bienestar en armonía con la naturaleza y la historia local.
Ubicado en un destino exclusivo de la Patagonia Argentina, Villa La Angostura, Las Balsas Relais & Châteaux tiene un propósito bien definido: ser un mejor hotel para el mundo -no el mejor del mundo.
Construido en 1988 es el primer hotel miembro de Relais & Châteaux en Latinoamérica.
Frente al Lago Nahuel Huapi, el hotel está inmerso en la naturaleza patagónica que invita a descansar en un espacio de 15 hectáreas de una reserva natural privada que protege.

La fachada azul parece abrazar el lago, contrastando con el verde de los cipreses y la claridad del agua, una arquitectura que dialoga con el paisaje y respeta el entorno con líneas sobrias, materiales nobles e iluminación consciente.
La calidez se siente como estar en casa de amigos, con espacios que acogen sin invadir y una cercanía discreta para que cada huésped se sienta cuidado y acompañado.

El spa es un santuario donde la piscina climatizada in-out invita a nadar entre interior y exterior, adaptándose al clima patagónico, y los tratamientos combinan elementos locales—hierbas, arcillas y aceites del bosque y del lago—para equilibrar cuerpo y mente.

En gastronomía, productos locales se llevan a la alta cocina: trucha fresca, ciervo y frutos rojos, junto a piñones de araucaria; la carta se complementa con una selección de etiquetas argentinas y una cena íntima rodeada de botellas históricas que cuentan historias de la región.
Y todo invita a desconectar del ruido urbano para escuchar el sonido del agua y el susurro del bosque, un legado de más de tres décadas vivo en cada detalle, desde la fachada azul hasta las Lakeview Villas, el spa y la gastronomía, para ralentizar el tiempo y redescubrir la Patagonia en su expresión más genuina: un refugio donde el lujo se manifiesta en quietud y autenticidad.
Sus 10 nuevas Lakeview Villas fueron diseñadas para maximizar la vista al lago, con ventanales que enmarcan el paisaje como una obra de arte; espacios amplios, luz natural y materiales cálidos que inspiran calma y privacidad. Esta novedosa experiencia de hospitalidad frente al Nahuel Huapi redefine el lujo y la intimidad en la Patagonia: estas exclusivas unidades tienen 120 m² cada una y se suman a las diez habitaciones ya existentes en la casa principal, creando un equilibrio perfecto entre la calidez de su estructura histórica y la modernidad de un refugio independiente.

Sumergidas en un entorno donde el silencio y la naturaleza son los verdaderos protagonistas, las Lakeview Villas han sido diseñadas como santuarios de desconexión total.
El acceso a este nuevo sector es una experiencia en sí misma: un sendero privado perfectamente delimitado nace desde la casa principal para conducir a los huéspedes hacia sus Villas, asegurando una caminata serena de no más de 100 metros para la unidad más alejada. Pensando en quienes viajan en familia o con amigos, se han creado las Butterfly Villas: dos pares de unidades estratégicamente diseñadas con puertas de conexión que permiten disfrutar de amplios espacios interconectados sin perder la independencia.
Sin importar si el huésped elige la mística de la casa principal o la exclusividad de las nuevas Villas, el paisaje permanece como el gran anfitrión: todas las opciones de alojamiento ofrecen impresionantes vistas panorámicas al lago Nahuel Huapi y al frondoso bosque que las rodea.
Es importante destacar que, mientras las villas ofrecen un acceso a nivel del terreno, las habitaciones de la casa principal conservan su arquitectura original y se distribuyen en dos plantas accesibles únicamente por escalera, manteniendo el encanto tradicional de esta propiedad de montaña que ahora se proyecta hacia un futuro de máximo confort.


